Año nuevo
Mi nombre es Jacob y soy judío,
un judío mexicano. Hoy precisamente es el Rosh Hashanah o dia de año nuevo
judío, es decir que hoy se celebra el año 5772 de nuestra era. Este día es un día
espiritual, lo pasamos rezando en la Sinagoga de la colonia Roma y escuchando
el sonido del shofar que es un instrumento hecho con el cuerno de un carnero. A
mí no me gusta rezar, tampoco escuchar el sonido del shofar, es de lo más
aburrido.
Vivimos en la colonia Ex Hipódromo
Condesa, vivo con mi madre, que es investigadora de la universidad y nieta de
inmigrantes judíos polacos, que emigraron a México desde Alemania poco antes
del holocausto. Yo soy mexicano, aunque
mi madre siempre me corrige y me dice que soy judío. Hasta donde sé no tenemos
algo que nos diferencie de nuestros parientes polacos, no tenemos un hueso de
judíos, no existe un gen en nuestro ADN que diga: eres judío.
La verdad no me importa ser judío
o ser mexicano. Me gusta México. Hace un tiempo conocí a una chica, era la
empleada doméstica en mi casa, la chacha como le dicen aquí, se llamaba Juanita
y era de Guanajuato, que no se bien dónde queda, pero que es un estado de la república
mexicana. Bueno pues Juanita le ayudaba a mi mama a limpiar la casa y a cocinar,
y mientras esto hacia se ponía a cantar música mexicana. A mí me gustan las
canciones mexicanas.
Con una baraja nueva
los quisiera ver jugar
a ver si conmigo pierden
hasta el modito de andar.
Hoy por la mañana fuimos mi madre
y yo a una fuente al Parque México. Estuvimos tirando trozos de pan a la
fuente, mi madre dice que de esta forma nos deshacemos de las faltas que hemos
cometido en el año. Yo recordé la tarde en que metí a Juanita en mi cuarto,
a ella le gustaba entrar y ver mis
videojuegos, nos pusimos a jugar con uno que a ella le gustaba, cuando le toco
jugar y estaba más entretenida yo le agarre las piernas. Ella se puso a llorar
y yo me salí del cuarto asustado.
Después de ir a la fuente del
Parque México nos fuimos a la Sinagoga que queda en la colonia Roma, escuchamos
un rato el sonido del shofar que es un instrumento hecho con un cuerno de
carnero. Mi mama y yo nos pusimos a rezar, ella me pidió que rezara por el
perdón de mis faltas, así que yo recé y pensé en Juanita, de como una noche me metí
en su cuarto. Yo iba solo en pantaloncillos, así que entre en su cuarto y antes
de meterme a la cama me los quite. Ella se dio cuenta, pero no me dijo nada, me
quede ahí toda la noche hasta que ella me corrió a mi cuarto.
Estuvimos largo rato rezando,
bueno mi mama al menos, yo me la pase pensando en Juanita. Tenía una hermosa
sonrisa, me contaba siempre de su pueblo, San Miguel de los Magueyes en
Guanajuato, me decía que un día me invitaría a conocerlo.
De regreso a casa pasamos al
mercado de la colonia Doctores y ahí mi mama compró lo necesario para la cena,
que aunque era para nosotros dos pues se debía hacer como lo ordena nuestra
tradición: poner una mesa con un mantel blanco, colocar sobre la mesa miel,
granadas, manzanas y el jalá, que es un pan trenzado redondo sin levadura. Mi
mama saca este día su vajilla especial, que dice que se la trajeron sus abuelos
polacos desde Alemania. Hoy mi mamá preparara pescado relleno con un consomé y
pequeñas bolas de masa. A mí me gusta más como lo preparaba Juanita, a la
veracruzana, con jitomate chile y cebolla, pero ella dice que así no es la
tradición.
El año pasado comimos kipe, que son
bolitas de carne molida de cordero con especias. Juanita lo preparo con mole.
Mi mama la regañó por hacerlo así y ella no cenó. A mí me gusta el mole, así
que Juanita y yo si cenamos, yo repetí
plato. Esa noche cuando mi mamá se fue a dormir me quede solo con Juanita en el
comedor, ella traía falda y yo le baje los calzones, y en eso estaba cuando mi
mama salió de su cuarto. Se nos quedó mirando. Entendí que estaba molesta
porque se puso a hablar en alemán. Al otro día Juanita se fue de la casa, creo
que se fue a Guanajuato. Desde ese día no la he visto. La extraño.
Eres como la sandia
tienes lo verde por fuera
si quieres que otro te goce
pídele a dios que me muera.
Hoy en la cena mi mama envolvió
cinco monedas en un pañuelo y me pasó el pañuelo por la cabeza, me dijo que es
la forma de dar la bendición, que se debe hacer con un gallo o una gallina,
pero que no tenemos ninguno y que se puede hacer también con unas monedas. Me
dijo también que este día de año nuevo era bueno para hacer reflexión de
nuestras faltas y para pedir perdón, así nuestra suplica llegará al Yom Kipur,
que es el día de la expiación y que es cuando se nos perdonaran nuestras
faltas. Quise decirle a mi mama que me perdonara por mi comportamiento, por
haberle bajado los calzones a Juanita. Ella me miro con los ojos brillosos y
creo que me entendió porque me dijo: perdóname tú a mí.
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