fetiche

Empece a dormir con las manos cruzadas sobre el pecho. Ay cabron!, me decía mi mujer, ya te he dicho que no duermas asi, parece que estas muerto. Me costaba trabajo dormir de otra forma, no me daba sueño. Parece que no respiras, decía mi esposa. Empece a dejar de dormir. primero fueron veinticuatro horas, después dos días. una vez pase una semana sin dormir. solo ocupaba acostarme unas horas y cruzar las manos. Pareces vampiro me decía.

Ya no teníamos sexo. después de un tiempo tu pareja se vuelve algo asi como tu familiar. mientras ellas, mi esposa y mi hija dormían. yo hacia mis cosas. Era enfermero de una clínica.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Capitulo seis, el complot